I. Dormir la siesta.
Cuando llevas cerca de 15 días durmiendo una media de 5 horas; cuando llegas del trabajo, comes corriendo, cambias el traje por la mochila con los libros y sales disparado para la facultad, cuando regresas de la facultad y te pones a hacer algún trabajo de bricomanía, o la cena, o unas prácticas para clase; cuando ves que son las nueve y media y te vas a recoger a tu novia porque sale del curro y ves que no tienes tiempo ni siquiera para dejarte caer en el sofá para, sencillamente, ver los minutos caer sin hacer absolutamente nada, tu mayor aspiración a corto plazo es dormir la siesta.